CLONACIÓN
Fractura política en Italia por el referéndum
sobre la ley de fecundación asistida
Izquierda y derecha sufren divisiones internas con igual crudeza
ante el llamamiento de la Iglesia católica a la abstención
MARÍA-PAZ LÓPEZ - 08/06/2005 La Vanguardia
Corresponsal ROMA
El referéndum en Italia sobre la polémica ley de
fecundación asistida, que se celebrará los próximos
días 12 y 13, divide con igual crudeza a Gobierno y oposición,
que registran sendas fracturas internas no sólo entre los
partidarios de que la ley se cambie y los que prefieren que se quede
como está. El enfrentamiento más encendido se da entre
quienes escucharán el llamamiento de los obispos italianos
a la abstención -para evitar así que haya el quórum
suficiente para que la consulta sea válida-, y los que acusan
a la Iglesia católica de injerencia en los asuntos de Italia,
y sostienen que los católicos deberían defender su
postura yendo a votar.
En el Gobierno de coalición de centroderecha coexisten unos
pocos que votarán por que la ley sea modificada -como el
ministro de Exteriores, Gianfranco Fini, y la ministra de Igualdad
de Oportunidades, Stefania Prestigiacomo-, con los defensores de
la abstención, como el ministro de Relaciones con el Parlamento,
Carlo Giovanardi. Los presidentes de la Cámara de Diputados,
Pierferdinando Casini, y del Senado, Marcello Pera, han dicho públicamente
que se abstendrán. El primer ministro, Silvio Berlusconi,
no ha revelado qué votará, ni siquiera si irá
a votar, pero su esposa, Veronica Lario, ha hecho saber que votará
por un cambio en la ley.
Según el texto, aprobado el año pasado, se permite
la fecundación asistida sólo a parejas, sin posibilidad
de recurrir a donantes, y con la prohibición de congelar
los embriones y de analizarlos antes de implantarlos en el útero.
Los promotores del referéndum llaman a votar por que se cambie
la ley arguyendo, entre otras cosas, que frena la investigación,
y que no es compatible con la ley del aborto (no se puede verificar
si los embriones están bien antes de implantarlos, pero se
puede abortar al quinto mes si el feto sufre malformaciones). El
Partido Radical y varios líderes del centroizquierda consideran
que el objetivo a largo plazo de los abstencionistas y de la Iglesia
católica es la derogación de la ley del aborto debido
a esa posible incompatibilidad. El Papa hizo el lunes otra alusión
a "la intangibilidad de la vida humana desde la concepción
hasta su fin natural".
El líder de la oposición, Romano Prodi, ha anunciado
que, "como católico adulto", irá a votar,
pero no ha dicho qué. Francesco Rutelli, dirigente de La
Margarita (moderados), se abstendrá, y Piero Fassino, secretario
de Demócratas de Izquierda, votará sí a cambiar
la ley.