MEDIO AMBIENTE Y SOSTENIBILIDAD
La nuclear de Cofrentes quiere arrancar el lunes
pese a detectar fugas en las barras de control.
Iberdrola asegura que el vertido es «mínimo»
y no supera los límites de funcionamiento
J. Sierra, Valencia
La Central Nuclear de Cofrentes tiene previsto arrancar a lo largo
de este fin de semana y quedar conectada a la Red Eléctrica
Nacional el próximo lunes pese a la fuga de agua detectada
en el sistema que acciona las barras de control que moderan la redacción
del núcleo.
Según un comunicado del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN),
la central se encuentra en situación de «parada segura»
debido a un problema de goteo en las barras de control.
El organismo responsable del control de las instalaciones aseguró
en un comunicado que «esta a la espera de recibir propuestas»
de la explotadora de la central, Iberdrola, con lo que parece dar
a entender que no habrá arranque sin una respuesta satisfactoria
a sus requerimientos.
Cabe destacar que las barras de control son parte esencial de la
seguridad de una instalación nuclear. Cada barra se inserta
en el núcleo radioactivo rodeada de cuatro elementos de combustible.
En la medida que las barras entran el núcleo, el boro que
contienen atrae los neutrones hasta el punto de moderar e incluso
parar la reacción nuclear.
Las barras se activan de forma automática siempre que hay
un incidente y de manera mecánica mediante un circuito hidráulico,
que ahora pierde líquido, cuando se pretende bajar potencia
o llevar la central a «parada segura». En el caso de
Cofrentes, como en todas las centrales del tipo BWR- agua en ebullición-
las barras, hasta 145, se insertan en la vasija por la parte inferior.
Cada barra dispone de dos tubos-uno de aporte y otro de descarga-y
el goteo se ha detectado en 8 de ellos.
Sin embargo, fuentes de Iberdrola restaron importancia al incidente
que fue comunicado por la propia dirección de la central
nuclear al CSN.
Jesús Cruz, portavoz de la central dijo que la fuga «mínima»
y por debajo de los límites que figuran en las Especificaciones
Técnicas de Funcionamiento (ETF) que obligarían a
parar la central se había detectado durante las pruebas de
presurización y estanqueidad del reactor y con la vasija
ya tapada para proceder al arranque.
Según Cruz, el sistema de inserción de barras es
redundante y se activa, además de por el sistema hidráulico
que gotea, utilizando la presión del núcleo. «Con
la vasija presurizada las barras han entrado perfectamente y por
completo», explicó Cruz, por lo que «para nosotros
no existe ningún problema relativo a la seguridad y tampoco
hay un goteo que requiera parar la central». Según
el portavoz de la instalación nuclear, el personal de la
central tiene previsto continuar a lo largo del fin de semana con
el plan de inspección previsto y realizar las últimas
pruebas antes de proceder al arranque y conexión con la red
eléctrica, una acción que está prevista para
el lunes con el regreso a la actividad laboral. «Mientras,
estamos analizando el problema para sellar y pasaremos una propuesta
al CSN aunque nuestra intención es cerrar, monitorizar constantemente
el goteo e intervenir solo si se superan las ETF», aseguró
Jesús Cruz.
Una recarga de combustible accidentada
Levante-EMV, Valencia
La Central Nuclear de Cofrentes fue desconectada de la red eléctrica
el pasado 15 de mayo para proceder a la decimoquinta recarga de
combustible.
En el proceso de parada y con la central al 0,6 de potencia se
produjo una parada automática después de que se registraran
señales anómalas en los equipos de control que no
se correspondían con la realidad pero que, sin embargo, provocaron
la actuación de los sistemas de seguridad y con ellos la
inserción de las barras de control en lo que en el argot
se llama un «disparo»o parada no programada del reactor.
Posteriormente, el 13 de junio y mientras se estaban llevando a
cabo las operaciones programadas en la recarga se produjo el fallo
de un interruptor que dejó a una de las barras por las que
entra energía a la central sin alimentación, produciéndose
una parada automática de todos los equipos que reciben alimentación
eléctrica por esta barra y la entrada en acción de
los equipos diésel de emergencia.
Además de estos dos sucesos notificables, la sección
sindical de CGT, que llegó a ser mayoritaria en la central
nuclear, denunció públicamente la existencia de un
rebose de agua radiactiva en la piscina que almacena el combustible
de la central.
La incidencia no tuvo entidad de suceso notificable, según
una primera evaluación de Iberdrola y del consejo de Seguridad
Nuclear, aunque CGT sostiene que todavía no ha recibido información
al respecto y que la versión de lo ocurrido difundida por
la empresa carga las tintas en la responsabilidad de un operador
cuando hubo, según CGT, falta de coordinación.