HABERMAS
Habermas abre en Granada un congreso de Filosofía del
Derecho y Social
El pensador dice que el terrorismo no se combate con la guerra
EFE, Granada
El filósofo alemán Jürgen Habermas advirtió
ayer de que el grave daño que causa el terrorismo
internacional no puede combatirse de forma efectiva con los instrumentos
clásicos de la guerra entre Estados ni con la superioridad
militar de una superpotencia que actúa unilateralmente.
Habermas inauguró en Granada el XXII Congreso Mundial de
Filosofía del Derecho y Filosofía Social.
El pensador alemán consideró que sólo
la coordinación efectiva de los servicios de inteligencia,
las fuerzas policiales, y la justicia penal, junto a la supervisión
de las operaciones financieras de los criminales, servirán
para golpear la logística del adversario.
Además, habría que combinar la modernización
social con el diálogo autocrítico entre culturas,
porque esto haría que se tambaleasen los cimientos
del terrorismo, señaló el Premio Príncipe
de Asturias de Ciencias Sociales.
En opinión del filósofo, estos medios son más
asequibles para la comunidad internacional horizontalmente
vinculada y obligada a cooperar, que el unilateralismo
de una gran potencia que instrumentaliza o hace caso omiso del Derecho
Internacional.
Para Habermas, los conflictos entre culturas y entre grandes religiones
ya no se pueden controlar con medios militares, al igual que
las crisis de los mercados mundiales no pueden controlarse con medios
administrativos. Apuntó que un Gobierno que tiene que
decidir por sí solo en temas de autodefensa, intervenciones
humanitarias o tribunales internacionales no podrá
jamás garantizar que separa su intereses nacionales de los
intereses universales que podría compartir con el resto de
naciones.
Respecto a la actuación de la ONU, Habermas apuntó
que el criterio vergonzoso del Consejo de Seguridad
a la hora de determinar y actuar en situaciones específicas
revela la primacía que la comunidad internacional concede
a los intereses nacionales en sus obligaciones mundiales.
Señaló que la ONUdebe hacer frente, cada vez con
más frecuencia, a un nuevo tipo de violencia, al que denominó
violencia privatizada, que ya no está vinculada
a las fuerzas armadas de un Estado y que, por lo tanto, no se puede
combatir de la misma manera que se hacía frente a los desafíos
de los Estados criminales.
Ante esta situación tan confusa, reflexionó Habermas,
habría que preguntarse si aún se puede mantener la
esperanza en que los avances de la constitucionalización
del Derecho Internacional hayan adquirido una dinámica imparable
o si esta situación ha marcado el comienzo del fin del proyecto
de canalización jurídica de las relaciones internacionales.
Es evidente la debilidad de una organización como
la ONU, que necesita ser reformada, dijo Habermas, quien añadió
que las nuevas formas de violencia privatizada exigen
acciones constructivas urgentes de la comunidad internacional.
En la inauguración del congreso también participaron
el alcalde de Granada, José Torres Hurtado; el consejero
andaluz de la Presidencia, Gaspar Zarrías, y el rector de
la Universidad de Granada, David Aguilar, entre otros. Hasta el
próximo domingo, cerca de mil expertos de analizarán
los conceptos de Derecho y Justicia en la era de la globalización.